Honor. Explicamos con claridad qué sabemos, qué necesitamos contrastar y qué podemos demostrar.
El éxito sin honor es el mayor de los fracasos. (Vicente del Bosque).
Parsimonia. Proponemos la intensidad de trabajo necesaria y evitamos acciones que añadan carga sin una finalidad clara.
Si el tiempo es dinero, parece moral ahorrar tiempo, sobre todo de uno mismo, y tal parsimonia es excusada por consideración a los demás. Uno es directo. (Theodor Adorno).
Asertividad. Hablamos de exigencia, límites y desacuerdos con claridad y respeto.
Si hay un secreto del éxito, reside en la habilidad de ver el punto de vista de la otra persona. (Henry Ford).
Equilibrio. Revisamos cómo se relacionan salud, responsabilidad, recursos y resultados.
La vida es un sistema equilibrado de aprendizaje y evolución. De placer y dolor. Cada situación en nuestra vida sirve a un propósito. Depende de nosotros reconocer lo que podría ser ese propósito. Steve Maraboli.
Perspectiva. Interpretamos cada situación dentro del puesto, del equipo y del momento de la empresa.
«La realidad es, en última instancia, un acto selectivo de percepción e interpretación. Un cambio en nuestra percepción e interpretación nos permite romper viejos hábitos y despertar nuevas posibilidades de equilibrio, curación y transformación». David Simon.
Innovación. Actualizamos herramientas y criterios cuando cambian la evidencia y las necesidades del trabajo.
"No puede resolverse un problema pensando de la misma forma que cuando fue creado". Albert Einstein.
Creatividad. Diseñamos respuestas que puedan aplicarse con los recursos y las condiciones reales de cada organización.
«Aprende las reglas como un profesional, para que puedas romperlas como un artista». – Pablo Picasso.