
En el contexto actual, la salud mental laboral representa uno de los desafíos más importantes para las empresas. En Europa, según Eurofound, aproximadamente el 37 % de los trabajadores reportan niveles elevados de estrés, con un incremento del 5 % respecto a encuestas anteriores, y en España la cifra alcanza alrededor del 58 %. Estas cifras evidencian que problemas como la ansiedad, el burnout, los dolores de cabeza o digestivos son cada vez más frecuentes.
Un factor clave que agrava esta situación es el liderazgo tóxico: casi el 60 % de empleados con jefes tóxicos presenta altos niveles de estrés, ansiedad y depresión. Estos líderes que ningunean, coaccionan o desprecian a su equipo constituyen un potenciador del malestar psicológico, más allá de ser responsables únicos de él.
Las organizaciones enfrentan dificultades reales para revertir este problema. Se estima que el 44 % de los empleados abandona su puesto debido a entornos laborales tóxicos. Además, sólo el 37 % de las empresas incorporan estrategias de bienestar en el diseño del trabajo, tales como cargas equilibradas o pausas organizadas. En este escenario, no basta con ofrecer mindfulness o recursos relajantes: se necesita una acción integral que considere cultura organizacional, estilos de mando y mecanismos de soporte emocional.
Nuestro programa CAR‑lab se posiciona estratégicamente ante este reto al ofrecer un enfoque clínico orientado a la autonomía del trabajador. Mediante herramientas de reestructuración cognitiva, comunicación no violenta y trabajo de valores, permite a los empleados identificar comportamientos tóxicos, recuperar el sentido de agencia y prevenir el burnout. Este enfoque promueve no solo el alivio del estrés, sino una resistencia activa y sostenible, algo que los modelos actuales aún no garantizan.
En definitiva, la salud mental en el trabajo exige que las empresas trasciendan el abordaje individual y diseñen estructuras de liderazgo saludables, políticas preventivas y recursos terapéuticos accesibles. La inversión en programas como CAR‑lab no solo protege a las personas, sino que también reduce el absentismo, aumenta la productividad y mejora el clima laboral —generando beneficios tangibles y sostenibles para la organización.